Das de alta a tu animal
Nombre, especie, raza, fecha de nacimiento y número de microchip. Un formulario, un minuto, y ya está en tu cuenta.
Cartilla sanitaria digital
Vacunas, visitas, desparasitaciones y microchip de tus animales en un sitio. Te avisamos del refuerzo antes de que se pase, y si alguien encuentra a tu perro, escanea su chapa y te llama.
La cartilla de papel se moja, se traspapela y no tiene copia. La digital no.
El refuerzo de la rabia toca cada doce meses. Nadie se acuerda del día exacto.
Una chapa con un teléfono grabado se queda antigua. Un QR se actualiza solo.
Cómo funciona
De verdad son tres. El primero se tarda un minuto y los otros dos los hacemos nosotros.
Nombre, especie, raza, fecha de nacimiento y número de microchip. Un formulario, un minuto, y ya está en tu cuenta.
Elegimos la pauta por ti según especie y edad, y calculamos cuándo toca el siguiente refuerzo. Puedes ajustar lo que quieras.
Catorce días antes te llega el aviso, con tiempo de sobra para pedir cita. Ni un día tarde ni tres meses antes.
La chapa
Cada mascota tiene una página pública con un código QR. Quien la encuentre solo tiene que apuntar la cámara del móvil: ve su nombre, tu teléfono y los avisos médicos importantes. Sin descargar nada y sin crear cuentas.
Tú decides qué se enseña ahí. La cartilla completa nunca es pública.
La cartilla
Y que ahora mismo está en una libreta, en un cajón o en la memoria de alguien.
Fecha, lote, vía y quién la puso. Con la pauta de refuerzo calculada.
Motivo, diagnóstico, peso y tratamiento de cada consulta.
Refuerzos, antiparasitarios y revisiones. Al móvil y por correo.
Número, fecha de implantación y registro autonómico.
Analíticas, radiografías y facturas. Foto y a su sitio.
Toda la casa ve la misma cartilla. Y el veterinario, si le pasas el enlace.
Detrás de la cartilla
Turnos veterinarios, paseos y la tranquilidad de tener todo al día — así se ve por dentro.



Sin letra pequeña
No hay plan premium, ni límite de mascotas, ni funciones con candado, ni prueba de treinta días. Y como sabemos qué es lo primero que se piensa al leer «gratis», te contamos cómo se paga esto.
Una cartilla son unos kilobytes de texto y alguna foto. Sin vídeo, sin feed, sin algoritmo. Los servidores de esto caben en un presupuesto pequeño, y preferimos que la gente vacune a su perro a tiempo antes que cobrar dos euros por recordárselo.
Hoy no hay publicidad dentro de la aplicación ni acuerdos comerciales con nadie. El proyecto se sostiene con recursos propios mientras crece. Preferimos decirte esto, que es verdad, antes que un «para siempre» que no depende solo de nosotros.
La cartilla seguirá siendo gratis, siempre. Lo que puede llegar es una tienda online, seguros de mascotas u otros servicios alrededor, con los que nos financiamos sin tocar lo que ya usas.
Nuestros compromisos, pase lo que pase
Dudas
No la sustituye: es un complemento. Los avisos, las fechas de refuerzo y tener todo a mano hacen mucho más llevadero el control — pero la cartilla de papel del veterinario sigue haciendo falta para lo oficial.
Solo tú y quien tú invites. La página pública del QR enseña únicamente lo que marques: nombre, foto, tu teléfono y avisos médicos urgentes. El historial completo no sale de tu cuenta.
En tu cuenta, en servidores dentro de la Unión Europea, con copia de seguridad diaria. Puedes entrar desde el móvil, el ordenador o un dispositivo nuevo y estará todo. Si pierdes el teléfono, no pierdes nada.
Perros y gatos tienen pautas de vacunación completas. Para el resto puedes registrar todo igual, pero las fechas de refuerzo las pones tú.
No. No hay plan de pago, ni límite de mascotas, ni funciones bloqueadas. Tampoco te pedimos la tarjeta para registrarte, porque no hay nada que cobrar.
Se tarda menos que en encontrar la cartilla de papel en el cajón.
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